
Auguste Villiers de l’Isle-Adam (1838–1889) fue uno de los grandes escritores del simbolismo francés y un maestro indiscutible del relato fantástico. Aristócrata de origen y de espíritu profundamente idealista, cultivó una literatura marcada por la ironía, el misterio, la crítica a la sociedad burguesa y la exploración de lo sobrenatural. Su influencia fue decisiva en autores como Mallarmé, Huysmans y los simbolistas europeos. Entre sus obras más destacadas figuran Cuentos crueles, La Eva futura y Axël, consideradas imprescindibles de la literatura francesa del siglo XIX.

